martes, 20 de julio de 2010

Guitarra

Guitarra

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Para la planta del mismo nombre, véase Dipsacus fullonum.
Guitarra
Guitarra
Clasificación
Instrumento de cuerda pulsada
Tesitura
Range guitar.png
Instrumentos relacionados
Laúd, bandurria, ukelele, charango, guitarrón, cuatro, cavaquinho, timple, banjo, dinarra, mandolina, cítara, balalaica, tiple
Músicos
La palabra guitarra deriva del vocablo griego Khitara, que quiere decir cítara, con lo cual podemos deducir que el antepasado de nuestra guitarra es posiblemente este instrumento de gran valor en la vida clásica griega.
La guitarra es un instrumento musical de cuerda pulsada, compuesto de una caja de madera, un mástil sobre el que va adosado el diapasón o trastero —generalmente con un agujero acústico en el centro de la tapa (boca), y seis cuerdas. Sobre el diapasón van incrustados los trastes, que permiten las diferentes notas. Su nombre específico es guitarra clásica o guitarra española.
Es el instrumento más utilizado en géneros como blues, rock y flamenco, y bastante frecuente en cantautores. También es utilizada en géneros tales como rancheras y gruperas, además del folclore de varios países.
Instrumentos de la familia de la guitarra son el requinto y el guitarrón. Este último es de uso frecuente por los mariachis.

Partes de la guitarra

Partes de la guitarra española o clásica: 1. Cabeza y clavijeros, 2. Cejilla, 3. Clavija, 4. Trastes, 7. Mástil, 8. Cuello, 9. Caja (clásica) o cuerpo (eléctrica), 12. Puente, 14. Fondo, 15. Tapa (armónica), 16. Aro, 17. Roseta y boca, 18. Cuerdas, 19. Selleta, 20. Diapasón.
La guitarra ha sufrido variaciones en su forma a lo largo de los siglos. Además del número de cuerdas, las variaciones del instrumento han surgido para adaptarlo a las necesidades del intérprete hasta adoptar la forma actual. Este instrumento está fabricado con madera prácticamente en su totalidad y los tipos empleados principalmente en su fabricación son las de palosanto de la India o de Brasil (Bulnesia sarmientoi), abeto, cedro de Canadá, pino, ciprés y ébano, en función del tipo de guitarra (clásica o flamenca).[1]
Básicamente, la guitarra está compuesta por la caja de resonancia, el mástil, el puente, el diapasón, los trastes, las cuerdas y el clavijero. Algunas guitarras poseen más de un diapasón (hasta un máximo conocido de 6 mástiles) o sobrepasan las 7 cuerdas.[1]
Tras ser encolados todos los elementos que forman la caja de resonancia, se une con el mango y se incluyen refuerzos en el contorno de las dos tapas, en el centro del fondo y en las uniones inferiores y superiores de los aros. Posteriormente se adhiere el diapasón. Entre el mástil y el clavijero se coloca la cejilla que sirve para apoyar y separar las cuerdas. La cejilla habitualmente es de marfil, hueso, plástico o incluso metálica, en función de la calidad del instrumento.[1]
Una vez todos los elementos que forman la guitarra han sido unidos, se procede a su barnizado. Existen dos formas de llevar a cabo este proceso, una más costosa y trabajosa que consiste en barnizar el instrumento a mano con goma laca; y la otra que es barnizar con una pistola a base de poliuretano que seca rápidamente. El inconveniente de este último método es que el barniz forma una placa sobre la caja de resonancia que le resta sonido al instrumento.[1]
Posteriormente se realiza el aplanado del diapasón y la colocación de los trastes, los cuales suelen ser de alpaca o latón. Es sumamente importante que el trasteado sea perfecto ya que de él depende la afinación de la guitarra. Acto seguido, en la parte inferior de la tapa armónica se coloca ellavijas y las cuerdas. Antiguamente las cuerdas eran de tripa de animal pero en las guitarras modernas son de nylon.[1

Caja de resonancia

Artículo principal: Caja de resonancia
La caja de resonancia está conformada por el fondo, la tapa armónica y los aros laterales. Los dos primeros son planos. El fondo está construido en madera de palosanto mientras que la tapa puede ser de pino, abeto, cedro o, en ocasiones, de ciprés. La tapa armónica tiene una perforación en su parte intermedia, llamada "boca" o "tarraja", y está reforzada por siete barras finas de madera que reciben el nombre de "varetas". Estas varetas están dispuestas en la parte interior y tienen forma de abanico. El número de varetas dentro de una guitarra depende del fabricante de la misma. Los aros son dos piezas largas y estrechas fabricadas con palosanto, curvadas a fuego y unidas en los extremos superior e inferior de la caja. Su unión se asegura en el interior con dos tacos de madera colocados uno en la base del mango y otro en la parte contraria. Los aros están reforzados a lo largo de su parte interna con dos tiras de madera que reciben el nombre de "tapajuntas".[1]

[editar] Mástil

Guitar headstock side.jpgGuitar headstock front.jpg
Vista lateral y frontal del clavijero de una guitarra clásica.
El mástil está construido con madera de palosanto o cedro y está formado por el clavijero, el mástil y la quilla o zoque. En las guitarras modernas las clavijas están incluidas dentro de clavijeros metálicos, a diferencia del método empleado guitarras anteriores que consistía en insertar directamente las clavijas en la madera del clavijero. El clavijero está situado en el extremo del diapasón. Los clavijeros modernos tienen dos cortes verticales y están preparados para recibir los huesos, que son las pequeñas piezas en las que las cuerdas van enrolladas. Las clavijas metálicas quedan en la parte exterior del clavijero y se emplean para afinar el instrumento mediante la tensión que ejercen sobre las cuerdas. Su tensión puede modificarse para la afinación mediante un sistema de tornillos sin fin impulsados por las clavijas, que implican pequeños rodillos sobre los cuales se envuelven las cuerdas. Éstas pasan a continuación por el puente superior, en el cual se cavan pequeños surcos que guían cada cuerda hacia el diapasón hasta llegar al clavijero. El clavijero puede llamarse también pala o maquinaria; de este mecanismo depende la afinación de las cuerdas de la guitarra.
La parte más larga del mango recibe el nombre de mástil y está cubierto con el diapasón, que es un trozo de madera, habitualmente de palosanto o ébano, sobre el que presionan los dedos las cuerdas de la guitarra. La quilla o zoque es la base del mango que se fija a la caja de resonancia.[1]

[editar] Historia

Ilustración de un instrumento parecido a una guitarra punteada en un salterio carolingio del siglo IX.
Artículo principal: Historia de la guitarra

[editar] Origen

Los orígenes y evolución de la guitarra no son demasiado claros, ya que numerosos instrumentos similares eran utilizados en la Antigüedad, por lo que es usual seguir la trayectoria de este instrumento a través de las representaciones pictóricas y esculturales encontradas a lo largo de la historia. Existen evidencias arqueológicas en bajorrelieves encontrados en Alaça Hüyük (norte de la actual Turquía) de que en torno al año 1000 a. C. los hititas y asirios crearon instrumentos de cuerda parecidos a la lira —el instrumento de varias cuerdas más sencillo y antiguo del mundo— pero con el agregado de una caja de resonancia, por lo que serían antecesores de la guitarra. También se han encontrado representaciones en dibujos del antiguo Egipto que se asemejan a un instrumento similar a la guitarra.[1] [2] [3]
Existen dos hipótesis acerca de sus orígenes. Una de ellas le da un origen greco-romano y piensa es un descendiente de la fidícula y la otra considera que la guitarra es un instrumento introducido por los árabes durante la invasión musulmana de la Península Ibérica y que posteriormente evolucionó en España.[2] Según la primera hipótesis, estos instrumentos llegaron hasta los griegos, que deformaron ligeramente su nombre, kizára o kettarah, que en castellano se terminó llamando cítara. Este hecho ha dado lugar a suponer que la guitarra deriva de la cítara griega y romana, a las que se le habría añadido un mango al comienzo de nuestra era. Muchos estudiosos y musicólogos atribuyen la llegada de la guitarra a España por medio del imperio Romano en el año 400.[1] [2] [3] La otra hipótesis sostiene que el primer instrumento con mástil fue la ud árabe, cuyo nombre los españoles terminaron fundiendo erróneamente con su artículo: "la ud" femenina se convirtió en el masculino "laúd". Fueron precisamente los árabes quienes introdujeron el instrumento en España, donde evolucionó de acuerdo a los gustos musicales de la plebe bajo dominación musulmana.
En la India estos instrumentos eran conocidos en idioma sánscrito como sitar (instrumento descendiente de la vina) , palabra que proviene de dos palabras indoeuropeas que darían origen a la palabra española "guitarra": la raíz guīt (que produjo las palabras sánscritas guitá: ‘canción’, o sangīt: ‘música’) y la raíz tar, que significa ‘cuerda’ o ‘acorde’.

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[editar] Edad Media

Una guitarra morisca o mandora.
En los siglos XI y XII pueden distinguirse dos tipos de "guitarres" o "guiternes". Por un lado la morisca o mandora, con forma ovalada de media pera y que se asemeja al laúd árabe y a la mandolina. Por otro lado la guitarra latina, una evolución de las antiguas cedras o cítaras, de fondo plano, unida por aros con mango largo y cuyo clavijero era similar al del violín. La primera de ellas concuerda con la hipótesis del origen oriental de la guitarra, una especie de laúd asirio que se habría extendido por Persia y Arabia, hasta llegar a España durante la estancia árabe en la Península Ibérica. La segunda, reforzaría la hipótesis del origen greco-latino del instrumento. Ambos tipos están representados en las miniaturas de las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio de 1270 aunque una de las representaciones más antiguas que se conservan está en Europa Occidental en un Pasionario de la abadía de Zwiefalten del año 1180.[1] [2] [3]
En el siglo XIV, los poetas medievales franceses Guillaume de Machaut y Eustache Deschamps nombran en sus obras a la "guiterna" sin precisar el tipo.[1]
La guitarra latina evolucionó hasta dar lugar a dos instrumentos diferentes: la vihuela, que estaba dotada de seis órdenes (cuerdas dobles) y que tuvo una amplia difusión entre la aristocracia y los trovadores y músicos profesionales; y la guitarra, de cuatro órdenes y de uso más popular.[2]

[editar] Siglo XVI

Tres libros de música en cifra para vihuela, publicado en 1546 por Alonso Mudarra, contiene la primera obra para guitarra de cuatro órdenes.
En el siglo XVI comienzan a realizarse numerosas composiciones para guitarra. Esta gran producción tiene como centro a España.[1] La primera obra para guitarra de cuatro órdenes aparece en la obra Tres libros de música en cifra para vihuela publicada en 1546 por Alonso Mudarra en Sevilla. En esa época era habitual confundir los nombres de estos instrumentos y fue a finales de siglo cuando comenzaron a diferenciarse. La guitarra fue utilizada principalmente como instrumento de acompañamiento y principalmente con la técnica del rasgueado.[2] [4]

[editar] Siglo XVII

El tratado más antiguo sobre la guitarra española fue publicado en Barcelona en 1596 por Juan Carlos Amat. En 1606 Girolamo Montesardo publicó en Bolonia la primera gran obra para guitarra titulada Nuova inventione d'involatura per sonare Il balleti sopra la chitarra espagnuola y G. A. Colonna Intavolatura di chitarra alla spagnuola en 1620.[4]
Habitualmente se atribuye la inclusión de la quinta cuerda al músico y poeta andaluz Vicente Espinel. La atribución de esta invención la realizó Lope de Vega, pero fue refutada por Nicolao Doici de Velasco (1640) y por Gaspar Sanz (1684) en sus tratados sobre la guitarra española. Sustentan sus afirmaciones en el hecho de que once años antes del nacimiento de Espinel, Bermudo mencionó una guitarra de cinco órdenes. No obstante, aunque Espinel no fuera el inventor de la guitarra española de cinco órdenes, probablemente fue quien más se encargó de su difusión popular en todas las clases sociales de España.[4] El Nuevo método por cifra para tañer guitarra de cinco cuerdas publicado en 1630 Doici de Velasco es el más antiguo conocido y en él afirma "En Francia, Italia y demás países, a la guitarra se le llama española desde que Espinel puso la quinta cuerda, quedando tan perfecta como el laúd, el arpa, la tiorba y el clavicordio y aún más abundante que éstos".[1]
Gaspar Sanz, Instrucción de música sobre la guitarra española, 1674.
Otros autores contribuyeron de forma destacada a la literatura sobre la guitarra, como Luis de Briceño en 1626, Lucas Ruiz de Ribayaz y Francisco Guerau, entre otros. En la Península Ibérica la guitarra era ya muy utilizada a finales del siglo XVII, cuando Gaspar Sanz compuso su Instrucción de música sobre la guitarra española y método de sus primeros rudimentos, hasta tañerla con destreza.[4] Anteriormente había guitarras de nueve cuerdas: una cuerda simple y cuatro "órdenes".
En todo caso, parece claro que fue en España donde tomó carta de naturaleza, pues a diferencia de las guitarras construidas en otros países y lugares de Europa, donde se fabricaban guitarras sobrecargadas de incrustaciones y adornos que la hacían casi imposible de tocar, la guitarra española se hacía para ser tocada y fue tan popular que incluso Sebastián de Covarrubias, capellán de Felipe II y lexicógrafo español, llegó a decir: "La guitarra no vale más que un cencerro, es tan fácil de tocar que no existe un campesino que no sea un guitarrista".[5]
Aunque todos los países reivindican su intervención en la invención de la guitarra (con especial mención de Francia) aspectos tales como la forma, la estructura y la afinación, derivan directamente de la guitarra tal como los luthieres ibéricos la diseñaban, sin olvidarnos de los europeos como Johan Stauffer, de quien derivan los diseños de su discípulo C. F. Martin.[5]

[editar] Siglos XVIII y XIX

Iniciado el siglo XVIII Jacob Otto agrega la sexta cuerda a la guitarra y se estandariza la afinación moderna, el cambio más significativo sufrido por este instrumento. A mediados de siglo, la historia de la guitarra moderna alcanza un gran apogeo con el español Francisco Tárrega, creador de la escuela moderna y autor del cambio en el uso del posicionamiento de las manos y la manera de pulsar las cuerdas.[3]
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, algunas guitarras usaban seis cuerdas simples y emplearon unas barras de refuerzo debajo de la tapa armónica. Estas barras fueron añadidas para reforzar la estructura y permitieron adelgazar la tapa para obtener una mayor resonancia y una mejor distribución del sonido a lo largo de la tapa armónica. Otros desarrollos contemporáneos incluyen el uso de un mástil reforzado y elevado usando madera de ébano o palisandro, y la aparición de un mecanismo de tornillo metálico en lugar de las clavijas de madera para afinar. Es importante destacar que el trastero elevado ha tenido un gran impacto en la técnica del instrumento porque las cuerdas estaban demasiado lejos de la tapa armónica de forma que había que apoyar uno de los dedos de la mano derecha para que sirviera de soporte a los demás. Estas guitarras serían reconocidas inconfundiblemente como las primeras guitarras clásicas.
En los comienzos del siglo XIX, en los trabajos de los españoles Agustín Caro, Manuel González, Antonio de Lorca, Manuel Gutiérrez y otros constructores europeos incluyendo a René Lacote y al vienés Johann Stauffer encontramos las características de los precursores más directos de la guitarra clásica moderna. Johann Stauffer tiene una reputación legendaria. En su tienda aprendió a construir guitarras C. F. Martin, que luego se trasladaría a Estados Unidos y cuya firma sigue construyendo guitarras hoy en día. También desarrolló el trastero elevado, a petición de Luigi Legnani, el guitarrista y primer intérprete de los conciertos del violinista genovés Niccolò Paganini. Sus otros avances en la construcción de la guitarra incluyen un mástil ajustable y reforzado con acero y las clavijas de tornillo sin fin que todavía se usan en las guitarras modernas.
Hacia 1850 empezó el trabajo de Antonio Torres Jurado. Con el apoyo de Julián Arcas, ambos almerienses, y sus propias y brillantes intuiciones, Antonio Torres Jurado refinó los soportes estructurales de la guitarra incluyendo siete varas extendidas bajo la tapa armónica. Aumentó también el tamaño de la caja de resonancia y el ancho del mástil. Estas innovaciones influyeron en la mejora del volumen del sonido y la respuesta en los bajos así como el descubrimiento de una técnica para la mano izquierda para el enriquecimiento del repertorio. Ahora la guitarra ya estaba preparada tanto para las demandas del solista como para las del conjunto instrumental. La tradición constructiva en Almería se ha mantenido hasta nuestros días con constructores como Gerundino Fernández García.

[editar] Siglo XX

El luthier español José Ramírez III junto al guitarrista Narciso Yepes le agregaron cuatro cuerdas más en las graves, sobre un amplio mástil cuyos múltiples trastes permiten ampliar notablemente la gama de sonidos de la mano izquierda. Narciso Yepes tocó por primera vez esta guitarra de diez cuerdas en Berlín en 1964 y, a partir de ese año, fue su instrumento habitual en los conciertos, especializándose en piezas renacentistas y barrocas.

[editar] Tipos de guitarra

Guitarra, ukelele y charango.
Existen dos tipos básicos de guitarra: la guitarra clásica, que puede ser de estudio o de concierto, según pequeñas variaciones en sus dimensiones, maderas y calidad de construcción, que dan más sonoridad y calidad a la de concierto, naturalmente; y la guitarra flamenca, de tamaño ligeramente menor que la clásica, distintas maderas y otras variaciones que la hacen menos resonante pero más percusiva.
Existen otros dos instrumentos íntimamente emparentados con la guitarra española, pues se afinan igual y se basan en los mismos conceptos fundamentales, si bien cada modelo tiene un repertorio específico o cuando menos preferente en cuya ejecución se usan técnicas a veces exclusivas: la guitarra acústica, podría decirse que es la versión estadounidense de la guitarra española, ya que en su diseño original no se emplearon las innovaciones de Antonio Torres Jurado, sino las de C. F. Martin. La diferencia fundamental es que lleva cuerdas de metal en lugar de cuerdas de tripa o nylon. Suele ser de mayor tamaño y su diseño es mucho más variado que en la guitarra española; y la guitarra eléctrica, inventada en Estados Unidos, de cuerpo sólido, semisólido o de caja de madera, caoba, arce, fresno, etc. y cuyo sonido se produce debido a la resonancia del cuerpo que se amplifica a través de un sistema alimentado por energía eléctrica (pastillas eléctricas).

[editar] Guitarra acústica

Artículo principal: Guitarra acústica
La guitarra acústica es un tipo de guitarra con cuerdas de metal, cuyo sonido se genera mediante la vibración de las cuerdas que se amplifican en una caja acústica de madera o algún acrílico. El adjetivo "acústica" es tomado directamente del inglés acoustic guitar por el uso que de dicho adjetivo hacen los anglófonos, para diferenciar la guitarra de caja con respecto a la guitarra eléctrica. Es claramente redundante, pues la guitarra, por definición, es un instrumento acústico. La guitarra acústica deriva de los diseños de C. F. Martin y Orville Gibson, principalmente, luthieres estadounidenses que desarrollaron su actividad principalmente a finales del siglo XIX. También son conocidas como western guitars (literalmente "guitarras del oeste"), lo que se acerca más a su naturaleza y a la clase de música que las hizo populares.
Como las españolas estas guitarras se llaman así por emitir su sonido sin ningún tipo de amplificación eléctrica, sólo por transducción de la fuerza mecánica.

[editar] Guitarra de flamenco

Guitarra de flamenco con dos golpeadores.
Artículo principal: Guitarra de flamenco
En España existe una variante muy extendida, similar a la guitarra clásica, de la que es difícil distinguirla a simple vista, conocida como guitarra de flamenco o guitarra flamenca. Varía su sonido por una construcción ligeramente distinta y el uso de distintos tipos de maderas. La guitarra flamenca tiene un sonido más percusivo, su caja es un poco más estrecha, y generalmente las cuerdas están más cerca del diapasón.
La guitarra flamenca tiene menos sonoridad y ofrece menos volumen que una guitarra española de concierto, pero su sonido es más brillante, y su ejecución es más fácil y rápida, debido a la menor altura de las cuerdas, lo que permite que se pueda hacer menos presión con los dedos de la mano izquierda sobre el diapasón. Tradicionalmente las clavijas de afinación eran completamente de palo y se embutían en la pala de la guitarra de forma perpendicular a ella. Suele llevar debajo de la roseta o agujero un guardapúas, golpeador o protector (a veces también uno superior), para evitar que los rasgueos y golpes que se dan en la tapa armónica, tan típicos en el flamenco, afecten a la madera.

[editar] Guitarra eléctrica

Artículo principal: Guitarra eléctrica
Una guitarra eléctrica es una guitarra con uno o más transductores electromagnéticos llamados pastillas que convierten las vibraciones de las cuerdas en señales eléctricas capaces de ser amplificadas y procesadas. Hay tres tipos fundamentales de guitarras eléctricas: las de cuerpo sólido, las de cuerpo semisólido y las de cuerpo hueco. Históricamente las primeras en inventarse fueron las de cuerpo hueco, al derivarse de guitarras de caja a las que se incorporaba un micrófono para poderse escuchar en las bandas de jazz.
Las guitarras de cuerpo sólido carecen de caja de resonancia, de forma que el cuerpo es una pieza maciza (casi siempre de madera, pero hay algunos casos de plástico o metálicos -sobre todo experimentales) en el que van embutidas las pastillas. Las guitarras eléctricas de cuerpo semisólido se caracterizan por tener, a veces, agujeros al exterior con formas en "f" similares a los de las cajas de resonancia de los violines y otros instrumentos acústicos. Las guitarras semisólidas, tienen un bloque central para evitar los acoples. Algunas guitarras eléctricas también cuentan con un sistema en el puente que genera un efecto de vibrato mediante una palanca. La guitarra eléctrica necesita siempre ser conectada a un amplificador o a un sistema de amplificación, mediante un cable. Entre los fabricantes reconocidos de este tipo de guitarras se encuentran marcas como Gibson, Fender, Epiphone,Ibanez, PRS, Jackson, Parker, Cort, Yamaha, Squier, Dean, ESP, Schecter, entre otros.

[editar] Guitarra electroacústica

Una guitarra electroacústica es una guitarra acústica a la que se le han añadido pastillas, micrófonos o transductores para amplificar su sonido. También son llamadas guitarras electrificadas, término que hemos de reputar sinónimo, y que resalta el hecho de que el sistema de previo puede haberse instalado en origen o por el propio usuario.
La electrificación de una guitarra de caja es el uso del micrófono, ya que se conecta como una guitarra eléctrica a un amplificador externo. Ello evita en gran medida los acoples y facilita la labor del ingeniero de sonido en las grabaciones. Sin embargo, el sonido no es exactamente el mismo, ya que el micrófono que recoge el sonido se encuentra dentro de la caja y no fuera, que es donde se escucha el sonido real de la guitarra.
La diferencia entre una guitarra electroacústica de cuerdas de metal y una guitarra eléctrica de caja (que son las que se usan habitualmente en el jazz) es sobre todo el tipo de transductor: en la primera se emplea un transductor piezoeléctrico, que da un sonido más cristalino, agudo y natural; en la guitarra eléctrica se incorporan transductores electromagnéticos, que dan un sonido distinto, más cargado de frecuencias medias.

[editar] Guitarra MIDI

Son guitarras especiales o adaptadores para guitarras convencionales que permiten controlar un sintetizador vía MIDI (protocolo de transmisión de datos que permite enviar información musical entre distintos dispositivos conectados por medio de cables). De esta manera, un guitarrista que no tiene habilidad para ejecutar un teclado o un órgano electrónico puede dispararlos desde una guitarra MIDI.
Una técnica básica es la de utilizar un conversor monofónico de frecuencia de audio a MIDI tomando la señal de audio de la guitarra por medio de colocar un micrófono en la boca de la misma o por medio de su salida de audio. También se comercializan puentes más sofisticados que pueden detectar la vibración de cada cuerda por separado de tal forma de poder ejecutar acordes, es decir, que poseen polifonía de 6 voces o simultaneidad de disparo de notas.

[editar] Guitarras del Renacimiento y Barroco

Las guitarras del Renacimiento y Barroco son ancestros de las guitarras clásicas. Son más delicadas y producen un sonido más débil. Son más fáciles de distinguir de otras guitarras, ya que su cuerpo es más delgado y plano.

[editar] Guitarra campesina (Viola Caipira)

Esta guitarra, común en el folclore brasileño, tiene un tamaño inferior al de una guitarra española, aunque sus proporciones similares. Consta de cinco órdenes de cuerdas metálicas que a diferencia de las guitarras acústicas se pulsan con las uñas. Puede estar afinada de numerosas formas siendo habituales las afinaciones abiertas.

[editar] Guitarras rusas

Estas guitarras contienen siete cuerdas en vez de seis. La afinación de esta guitarra es completamente distinta a la española, ya que no es simplemente una guitarra acústica con una cuerda añadida. Tradicionalmente, se utiliza una afinación abierta en Sol mayor. (también existe la balalaica)

[editar] Variaciones sobre la guitarra tradicional

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Guitarra horizontal
Guitarras eléctricas
horizontales
Desde sus inicios la guitarra fue objeto de experimentaciones muy numerosas, y sólo una parte de estos instrumentos son todavía utilizados hoy, hasta de manera marginal.
Las primeras guitarras tenían cuatro cuerdas como los instrumentos de los que procedía, luego se agregó una quinta y posteriormente una sexta (el bordón), que termino siendo el modelo estándar de seis cuerdas.
Una de las variaciones más frecuentes es aumentar el número de cuerdas. Por ejemplo doblando su número, de 6 a 12; las seis acostumbradas, acopladas individualmente a su octava respectiva (salvo las dos más agudas, que quedan duplicadas al unísono). Además de la guitarra de 12 cuerdas, tiene relativa importancia la guitarra tenor, de 4 (usada entre otros por el guitarrista de jazz Tiny Grimes). Ciertos músicos clásicos como Narciso Yepes tocan una guitarra de diez cuerdas, independientes o duplicadas.
Nada tiene que ver con el asunto del diseño el hecho de que algunos intérpretes ajusten su instrumento a su forma de tocar, como los miembros del grupo de rock The Presidents of the United States of America, que utilizan una guitarra en la que tres de las seis cuerdas han sido retiradas, y un bajo de dos cuerdas. De la misma manera, Keith Richards (guitarrista de los Rolling Stones), a menudo retira la cuerda de mi grave de sus guitarras.
También se pueden citar:
  • La guitarra fretless (sin trastes), cuyo mástil es completamente liso, sin trastes, con lo cual las notas se obtienen a manera de un violonchelo (la afinación no viene dada por el traste, sino que hay que “buscarla”). Son más comunes los bajos fretless.
  • La guitarra barítona, que tiene 6 cuerdas pero un tiro más largo.
  • Las guitarras para aprendizaje, de dimensiones reducidas (talla 1/2 o 3/4), para facilitar su ejecución por niños
  • La guitarra con doble diapasón. Permite tocar con dos distintas afinaciones (de manera alternativa o incluso simultánea) durante la misma obra, sin tener que cambiar de guitarra. La mayoría de las guitarras dobles tienen una guitarra con doce cuerdas y la otra con seis cuerdas. Existen otras versiones como el instrumento de Mike Rutherford, bajista de Genesis, que es una guitarra de doce pegado a un bajo.
  • La guitarra eléctrica sin clavijero, construida desde mediados de los años ochenta por la empresa Steinberger. El clavijero se encuentra en el puente de la guitarra, en lugar de estar en la cabeza.
  • La guitarra slide o guitarra horizontal. Se usa casi siempre con el slide o tubo de metal o vidrio que cubre todo el dedo. Muy utilizada por David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd.
  • La guitarra de 7 cuerdas. Además de las 6 cuerdas de la guitarra, se le incorporan una séptima cuerda, más grave. La nota de la séptima cuerda es un SI. Existen también guitarras de 8 cuerdas con la misma idea. incluso existen guitarras con otros instrumentos incorporados en el cuerpo de la guitarra como la pikasso guitar que posee 42 cuerdas (de Pat Metheny).
  • La Foldaxe, guitarra plegable inventada por Roger Field para Chet Atkins para viajar, (en el libro "Me and My Guitars" por Chet Atkins).
  • La dinarra, una guitarra dinámica microtonal.

[editar] Afinación

Las cuerdas de la guitarra se nombran de abajo hacia arriba —desde las más agudas a las más graves— con números ordinales: primera cuerda o cuerda prima, segunda cuerda, tercera cuerda, etc. También se las conoce con el nombre de su nota de afinación —como se hace también en los violines, violas, violonchelos y contrabajos—:
  1. La cuerda mi (la primera cuerda, afinada en el mi3, siendo el do3 la nota central de un piano, según el sistema de notación musical franco-belga)
  2. La cuerda si (la segunda cuerda, afinada en el si2)
  3. La cuerda sol (la tercera cuerda, afinada en el sol2)
  4. La cuerda re (la cuarta cuerda, afinada en el re2)
  5. La cuerda la (la quinta cuerda, afinada en el la1)
  6. La cuerda mi (la sexta cuerda, afinada en el mi1)
La misma afinación de las cuatro cuerdas graves bajada una octava (de la tercera a la segunda) es la correspondiente al bajo.
En algunas obras el compositor pide al guitarrista que baje dos semitonos (o sea un tono) la sexta cuerda —desde el mi1 al re1—.
En las partituras las cuerdas se nombran con números romanos: I, II, III, IV, V y VI.
A las tres cuerdas más graves —la cuarta, quinta y sexta cuerda y, particularmente, a esta última— se les llama “bordones”, debido a que “bordonear” es la ejecución de un bajo acompañante de una obra de música.
También se cambian las tonalidades de las cuerdas poniendo una cejilla que se sitúa un traste más alto por cada semitono que se quiera aumentar. Por ejemplo si se coloca una cejilla en el primer traste la afinación sería la siguiente: fa3, la2, re2, sol2, do1 y fa1.
La guitarra de diez cuerdas es como la suma de una guitarra común de seis cuerdas y un contrabajo (afinado normalmente una octava grave: sol1, re1, la-1 y mi-1).

[editar] Método básico de afinación para guitarras de 6 cuerdas

El método clásico para afinar una guitarra es de oído. Para ello hay que seguir una serie de reglas.
  • Primero se aflojan todas las cuerdas.
  • Se ajusta una cuerda, preferiblemente la 5ª, a nuestro gusto o con alguna referencia si se va a tocar acompañado.
  • Ahora, la 6ª cuerda pisada en el 5º traste suena igual que la 5ª cuerda tocada "al aire".
  • La 5ª cuerda en el 5º traste suena igual que la 4ª cuerda tocada "al aire".
  • La 4ª cuerda en el 5º traste suena igual que la 3ª cuerda tocada "al aire".
  • La 3ª cuerda en el traste suena igual que la 2ª cuerda tocada "al aire". Es importante recordar esta diferencia.
  • La 2ª cuerda en el 5º traste suena igual que la 1ª cuerda tocada "al aire".
A esta forma de afinar se le llama "por unísonos" pero también se puede afinar "por armónicos" o combinar ambos métodos.
Cuando se han afinado todas la cuerdas conviene repasarlas, a ser posible con un método distinto.

[editar] Posibles referencias para afinar

La guitarra también puede ser afinada con respecto a:
  • Un diapasón, o silbato (herramientas acústicas que ofrecen un la para orientar al afinador).
  • Un afinador electrónico o programa informático.
  • Otros instrumentos
  • El sonido de señal de línea telefónico (también la).

[editar] Corte en la caja para notas agudas

Guitarra con hueco para notas agudas
La forma de las guitarras no siempre es simétrica. Las guitarras eléctricas y algunas acústicas y clásicas suelen presentar una especie de curva para facilitar el acceso a los trastes más cercanos a la boca, para llegar hasta las notas más agudas. Este corte en la caja se suele llamar cutaway. Dependiendo de si el guitarrista es diestro o zurdo, la guitarra se construirá con ese hueco ubicado a uno u otro lado de la caja armónica.

[editar] Ejecución

Técnica del fret tapping: ambas manos digitan notas en el diapasón. Van Halen popularizó esta técnica en los años setenta
La guitarra se toca apoyando la caja armónica sobre el regazo, con el mástil o diapasón hacia la izquierda. Esto hace que las cuerdas más graves queden arriba y las más agudas abajo.
Para tocar la guitarra se apoyan los dedos de la mano izquierda (la derecha para los zurdos) sobre las cuerdas, oprimiéndolas contra el diapasón entre los trastes justo después del que delimitará el segmento de cuerda que vibra, de manera que quede libre la longitud correspondiente a la nota musical deseada.
Una vez que se ha fijado de esta manera la longitud de todas las cuerdas o de las cuerdas que se desea pulsar, la mano derecha las rasguea, puntea o arpegia, generando una melodía si toca un sonido por vez, un acorde si se ejecutan dos sonidos o más, o una armonía si se arpegia ese acorde.
En la guitarra eléctrica se suelen utilizar diversas técnicas principalmente en el rock. Entre ellas se encuentran el tapping (popularizado por Eddie Van Halen), el sweep picking (Yngwie J. Malmsteen, Jason Becker), etc.

[editar] Guitarras y zurdos

Ejemplo de movimiento de la mano izquierda.
Ilustración del siglo XVIII de un zurdo tocando un sitar.
Así como en algunos instrumentos, véanse el piano o la flauta, varían muy poco en función de la lateralidad del intérprete, otros como la guitarra y las cuerdas de la orquesta, violines, violas, violoncelos y contrabajos realizan con cada mano una tarea distinta. Sobre este tema hay posiciones encontradas sin que nunca se llegue a un acuerdo respecto a la ventaja o desventaja de cambiar la manera común de tocar con el mástil de la guitarra a la izquierda.
Por otro lado debido a la poca disponibilidad en el mercado de guitarras adaptadas para zurdos, que se acentúa en las tiendas pequeñas, la mayoría de guitarristas zurdos que aprenden a tocar la guitarra lo hacen como diestro (es decir, poniendo la guitarra con el mástil del lado de la mano izquierda). Al público no le es posible percibir si el instrumentista es zurdo, ya que la ejecución es la misma.
Aunque son muchos los guitarristas zurdos que tocan con la guitarra girada, con el mástil del lado de la mano derecha, invirtiendo también el orden de las cuerdas, para que las bordonas queden sobre las agudas, como Paul McCartney, el bajista-guitarrista de The Beatles. En el caso de que el guitarrista quiera usar una guitarra con cutaway (hueco en la caja que permite tocar mejor las notas más agudas), la construcción del instrumento suele ser especial para zurdos, con los controles, las salidas, el clavijero y los recortes y acomodos de la forma de la guitarra hechos como una imagen especular de una guitarra común. Estos guitarristas no suelen poder tocar con las guitarras comunes.
Aun así existe una tercera opción, aunque son pocos los guitarristas zurdos que —tocando con la guitarra al revés— mantienen las cuerdas tal como se ubican en el orden normal de la guitarra, aunque las notas graves quedan abajo, haciéndose más difícil tocar. Ya que esto implica aprender nuevas posiciones de dedos para poner los mismos acordes y tocar invirtiendo el gesto del rasgueo y el punteo: en vez de hacerlo normalmente hacia abajo, lo hacen hacia arriba. Sin embargo, como de esta manera pueden tocar con guitarras comunes, algunos guitarristas zurdos del segundo tipo como Jimi Hendrix o Kurt Cobain han aprendido también a tocar de esta manera.

[editar] Referencias

  1. a b c d e f g h i j k l m elatril.com (ed.): «Guitarra». Consultado el 6 de febrero de 2008.
  2. a b c d e f Juan José Monroy. «La guitarra. Breve introducción histórica». Consultado el 6 de febrero de 2008.
  3. a b c d «Historia de la guitarra». cmtv.com. Consultado el 6 de febrero de 2008.
  4. a b c d «Historia de la guitarra». clubguitarra.com. Consultado el 6 de febrero de 2008.
  5. a b «La guitarra española». guitarristas.org. Consultado el 5 de abril de 2009.
Historia de la guitarra clasica:

En la obra de Maurice J. Summerfield (tercera edición 1992, Ashley Mark Publishing Company), se ofrece una interesante hipótesis sobre el origen de la guitarra española. Summerfield opina que debe descender de los instrumentos romanos tanbur o cithara, llevados a España por los romanos aproximadamente en el año 400 d.C. Esta teoría se opone frontalmente a la convencional, que dice que el antecesor directo de la guitarra es el ud, instrumento llevado a España por los moros después de la invasión de España durante el siglo VIII. En las siguientes líneas se establece una pequeña polémica basada en parte en la información publicada por el Museo de Prado de Madrid.

Hay evidencias de que un instrumento de cuatro cuerdas parecido a la guitarra fue tocado por los Hititas (quienes ocuparon una región ahora conocida como Asia Menor y Siria) cerca del año 1400 a.C. Este instrumento se caracterizaba por sus lados suaves y curvos - una de las primeras características básicas de cualquier instrumento identificable como predecesor de la guitarra. Los griegos también fabricaron un instrumento similar que fue luego modificado por los romanos. Ambas versiones parecen carecer de los lados curvos. Lo que es interesante aquí es que esa cithara romana apareció en España siglos antes de la invasión morisca.

A pesar de esto, se ha interpretado que el primer instrumento parecido a la guitarra que apareció en España lo hizo sólo después de esta invasión con la introducción de ud arábico en el Sur. Pero con la introducción de la cithara romana siglos antes, podemos decir que a pesar de la influencia del ud en el desarrollo de la guitarra no es su verdadero antecesor. De acuerdo con esta teoría la guitarra española derivó del tanbur de los Hititas, a la kithara con "k" de los griegos y finalmente a la cithara con "c" de los romanos.
Sin embargo, es posible que después de la llegado de los moros a España, la cithara romana y el ud arábico se hubieran mezclado e influenciado mutuamente durante varios siglos. Sin embargo no hay una documentación específica acerca de esto, pudiera ser que los constructores de uds y citharas hubieran visto el trabajo de los otros, extendido a través de las presentaciones de los trovadores viajeros. Por el año 1200 d.C. la guitarra de cuatro cuerdas había evolucionado en dos variedades: la guitarra morisca, que tenía un fondo redondeado, un mástil ancho y varias incisiones en la tapa para la salida del sonido, y la guitarra latina, que se parece más a la guitarra moderna con una sola boca y un mástil más estrecho.

A finales del siglo XV la vihuela nació añadiendo dobles cuerdas e incrementado su tamaño. Era un instrumento de cuerda pulsada con un mástil más largo (la longitud vibrante de las cuerdas era de 72 a 79 cm.) con diez u once trastes y seis órdenes. La vihuela se convirtió en el instrumento preferido de las corte española y portuguesa y mantuvo su popularidad hasta finales del siglo XVII, cuando los instrumentos orquestales y de teclado se volvieron más populares.

Aunque la guitarra existió simultaneamente durante este periodo, la vihuela y el laud la ensombrecieron hasta finales del siglo XVII, cuando se añadieron demasiadas cuerdas al laud y era muy dificil de tocar y afinar. Por otra parte también la vihuela fue reemplazada lentamente por la guitarra de cinco o seis cuerdas (las cuales tenían siete y nueve cuerdas respectivamente: una cuerda aguda simple y tres o cuatro órdenes - o pares - de cuerdas). Fue probablemente la adición del quinto orden a finales del siglo XVI lo que dió a la guitarra más flexibilidad y ámbito sonoro y así aprovechó el potencial del repertorio que le habían legado sus ascendentes.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, algunas guitarras usaban seis cuerdas simples y emplearon unas barras de refuerzo debajo de la tapa armónica. Estas barras fueron añadidas para reforzar la estructura y permitieron adelgazar la tapa para obtener una mayor resonancia y una mejor distribución del sonido a lo largo de la tapa armónica. Otros desarrollos contemporáneos incluyen el uso de un mástil reforzado y elevado usando madera de ébano o palisandro, y la aparición de un mecanismo de tornillo metálico en lugar de las clavijas de madera para afinar. (Es importante destacar que el trastero elevado ha tenido un gran impacto en la técnica del instrumento porque las cuerdas estaban demasiado lejos de la tapa armónica de forma que había que apoyar uno de los dedos de la mano derecha para que sirviera de soporte a los demás). Estas guitarras serían reconocidas inconfundiblemente como las primeras guitarras clásicas.
En los comienzos del siglo XIX, en los trabajos de los españoles Agustin Caro,nManuel Gonzalez, Antonio de Lorca, Manuel Guiterrez y otros constructores europeos incluyendo a Rene Lacote y a Johann Staufer encontramos las características de los precursores más directos de la guitarra clásica moderna. Johann Staufer, vienés, tiene una reputación legendaria. En su tienda aprendió a construir guitarras C. F. Martin, que luego se trasladaría a los Estados Unidos y cuya firma sigue construyendo guitarras hoy en día. También desarrolló el trastero elevado, a petición de Luigi Legnani, el guitarrista y primer interprete de los conciertos de Paganini. Sus otros avances en la construcción de la guitarra incluyen un mástil ajustable y reforzado con acero y las clavijas de tornillo sin fin que todavía se usan en las guitarras modernas.

Hacia 1850, la guitarra se preparó para el más importante desarrollo que hubiera tenido desde sus comienzos: el trabajo de Antonio Torres Jurado. Con el apoyo de Julian Arcas y sus propias y brillantes intuiciones, Torres refinó los soportes estructurales de la guitarra incluyendo siete varas extendidas bajo la tapa armónica. Aumentó también el tamaño de la caja de resonancia y el ancho del mástil. Estas innovaciones influyeron en la mejora del volumen del sonido y la respuesta en los bajos asi como el descubrimiento de una técnica para la mano izquierda para el enriquecimiento del repertorio. Ahora la guitarra estaba preparda tanto para las demandas del solista como para las del conjunto instrumental.
Aunque ha habido más descubrimientos en la construcción de la guitarra, desde mediados del siglo XIX nuestra guitarra moderna conserva la mayoría de lo que fue descubierto hace casi 150 años. Nadie puede decir que haya llegado el fin de la evolución de la guitarra, pero hasta ahora la mayoría de las mejores guitarras desde el punto de vista del volumen, proyección, transparencia y belleza del tono han sido construidas por los grandes guitarreros Torres, Ramirez y Arias a partir de la segunda mitad del pasado siglo.



1.- LOS ANTECEDENTES: LA GUITARRA ESPAÑOLA

Título guitarra española
Como tantas cosas positivas o negativas, la guitarra fue introducida en América por los colonizadores europeos. Y allí "sufrirá" la evolución que vamos a relatar.
La guitarra moderna tiene su antecedente en la guitarra española, que ha sido variada en función de las necesidades del músico y los avances de la industria y la tecnología.

El origen de la guitarra es incierto, constando antecedentes tan lejanos como la cítara, y son tantas y tales las innovaciones sufridas que es difícil saber cuál es el primer instrumento que merece denominarse así. Parece claro que fue en España donde tomó carta de naturaleza, pues a diferencia de las guitarras consutridas en otros países y lugares de Europa, donde se fabricaban guitarras sobrecargadas de incrustaciones y adornos que la hacían casi imposible de tocar, la guitarra española se hacía para ser tocada y fue tan popular que incluso Sebastián de Covarrubias, capellán de Felipe II y egregio lexicógrafo español, llegó a decir: "la guitarra no vale más que un cencerro, es tan fácil de tocar que no existe un campesino que no sea un guitarrista".
Aunque todos los países reivindican su intervención en la invención de la guitarra (con especial mención de los franceses, muy belicosos en este punto) aspectos tales como la forma, la estructura y la afinación, derivan directamente de la guitarra tal como los luthieres españoles la diseñaban, sin olvidarnos de los europeos como Stauffer, de quien derivan los diseños de su discípulo CF Martin.
Guitarra francesa
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, algunas guitarras usaban seis cuerdas simples y emplearon unas barras de refuerzo debajo de la tapa armónica. Estas barras fueron añadidas para reforzar la estructura y permitieron adelgazar la tapa para obtener una mayor resonancia y una mejor distribución del sonido a lo largo de la tapa armónica. Otros desarrollos contemporáneos incluyen el uso de un mástil reforzado y elevado usando madera de ébano o palisandro, y la aparición de un mecanismo de tornillo metálico en lugar de las clavijas de madera para afinar. (Es importante destacar que el trastero elevado ha tenido un gran impacto en la técnica del instrumento porque las cuerdas estaban demasiado lejos de la tapa armónica de forma que había que apoyar uno de los dedos de la mano derecha para que sirviera de soporte a los demás). Estas guitarras serían reconocidas inconfundiblemente como las primeras guitarras clásicas.
En los comienzos del siglo XIX, en los trabajos de los españoles Agustín Caro, Manuel González, Antonio de Lorca, Manuel Guiterrez y otros constructores europeos incluyendo a Rene Lacote y a Johann Stauffer encontramos las características de los precursores más directos de la guitarra clásica moderna. Johann Stauffer, vienés, tiene una reputación legendaria. Como adelantábamos, en su tienda aprendió a construir guitarras C. F. Martin, que luego se trasladaría a los Estados Unidos y cuya firma sigue construyendo guitarras hoy en día. También desarrolló el trastero elevado, a petición de Luigi Legnani, el guitarrista y primer interprete de los conciertos de Paganini. Sus otros avances en la construcción de la guitarra incluyen un mástil ajustable y reforzado con acero y las clavijas de tornillo sin fin que todavía se usan en las guitarras modernas.
Antonio Torres Jurado
D. Antonio Torres Jurado.
Hacia 1850, la guitarra se preparó para el más importante desarrollo que hubiera tenido desde sus comienzos: el trabajo de don Antonio Torres Jurado. Con el apoyo de Julian Arcas y sus propias y brillantes intuiciones, don Antonio Torres Jurado refinó los soportes estructurales de la guitarra incluyendo siete varas extendidas bajo la tapa armónica. Aumentó también el tamaño de la caja de resonancia y el ancho del mástil. Estas innovaciones influyeron en la mejora del volumen del sonido y la respuesta en los bajos asi como el descubrimiento de una técnica para la mano izquierda para el enriquecimiento del repertorio. Ahora la guitarra estaba preparada tanto para las demandas del solista como para las del conjunto instrumental.
Sin embargo, aunque no es de rechazar que la evolución de la guitarra en los Estados Unidos tuviera en cuenta la revolución iniciada por don Antonio Torres Jurado, cabe pensar, por cuestiones cronológicas, que tendría en cuenta antes la versión de CF Martin, que optó por el varetaje en "X" en lugar del varetaje en "abanico" del gran luthier español. 


martin


2. PIONEROS

La razón que movió a unos cuantos pioneros a desarrollar la electrificación de la guitarra fue simplemente la búsqueda de un sonido más fuerte, un deseo que había existido mucho tiempo antes del desarrollo de amplificadores en los 1920. Cuando las actuaciones musicales se llevaron a espacios cada vez más grandes de público en el curso del siglo XIX, los conjuntos crecieron de tamaño correlativamente, y los músicos necesitaron tocar con más volumen. Por esta y otras razones, los norteamericanos habían estado haciendo innovaciones en el diseño de guitarra incluso desde antes de su Guerra civil.
Christian Frederick Martin, el fundador del C. F. de Martin, era probablemente el fabricante de guitarra norteamericano más influyente en el siglo XIX. Nació en Alemania en 1796 y emigró a los Estados Unidos en 1833. Durante los 1850 Martin desarrolló el llamado “refuerzo en X”, que consistía en el uso de tiras de madera cruzadas en la tapa de la guitarra para reforzar su estructura. Desarrolló también otros diseños característicos.

Orville Gibson



ORVILLE GIBSON
Personaje legendario y genio Instrumentista
Cuando Orville Gibson realizó sus primeras e innovadoras guitarras en su taller de Kalamazoo, a finales del siglo XIX, nadie podría imaginar que después del año 2.000 los instrumentos con su nombre aún serían tocados, deseados y valorados por legiones de músicos profesionales y aficionados en todo el planeta. Es posible, sin embargo, que Orville ya se lo hubiese imaginado o presentido, porque era un visionario, algo así como inventor loco animado por el ardor científico y las ansias de progreso de la sociedad industrial de su tiempo. Era el tiempo, por ejemplo, de T. A. Edison. Es razonable pensar, por tanto, que este personaje post-romántico era, además, un luthier de dotes evidentes. Las innovaciones que propuso, muchas de las cuales son aún actuales, muestran claramente que Orville Gibson no era, al revés que su principal competidor, Martin, un riguroso y cuidadoso artesano basado en la mejor y más rancia tradición, sino un auténtico artista, genio e inventor, con una imaginación ilimitada y una energía creativa que, según insinúan sus biógrafos, le llevó finalmente a la locura.
Orville Gibson nació en el año 1856 al norte del Estado de Nueva York, en el seno de una familia de artistas. Su padre, John Gibson, era inglés de nacimiento y amante del arte, así que todos los hermanos y hermanas de Orville orientaron sus vidas hacia carreras y profesiones también relacionadas con el arte. Ese espíritu creativo y artístico fue una constante a lo largo de su vida, inventando métodos de construcción que todos coinciden en calificar de hitos en la historia de la guitarra.
De todos modos, poco más se sabe realmente de sus orígenes. Según el historiador de la empresa, Julius Bellson, el padre de Orville, John Gibson, fue enviado desde Gran Bretaña a USA muy joven, apareciendo en Nueva York elegantemente vestido y con un mensaje destinado a la familia que le acogería. Periódicamente recibía una suma de dinero que sólo cesó a su muerte. Esto le permitió vivir con holgura, crear una familia numerosa y, por eso, tanto Orville como sus hermanos tuvieron las cosas bastante fáciles desde el punto de vista material, lo suficiente para dar rienda suelta a sus inquietudes intelectuales.
Al iniciarse la década de 1880, Orville se instaló en el pequeño pueblo de Kalamazoo, en el estado de Michigan. Trabajó en empleos muy distintos que le permitían el tiempo suficiente de ocio para dedicarse a un “hobby” que ya por aquel entocnes adquiría el rango de pasión: la construcción de guitarras. Es de imaginar que Orville poco a poco empezaría a sacar un rendimiento economico de su afición, reparando instrumentos y construyendo encargos cada vez menos esporádicamente. En el año 1896, Orvillo abrió su propio taller, dando comienzo a una de las más apasionantes historias en el mundo de la guitarra.
Tampoco tenemos demasiada información de estos comienzos. Las escasas fotos que se guardan sobre él nos muestran a un hombre serio y orgulloso, pero rodeado a menudo de toda clase de cachivaches, a cada cual más extraño e inverosímil, pero casi siempre relacionados con la construcción de guitarras.
En sus primeros años, Gibson produjo guitarras y mandolinas con un mismo perfil. Con el tiempo Orville buscó financiación para ampliar su negocio, y lo halló en cinco socios capitalistas, que, según se ha dicho en algunas ocasiones se aprovecharon del espíritu bohemio de su nuevo socio para hacerle firmar un contrato leonino. O al menos eso parece con la perspectiva del tiempo. Le ofrecían una remuneración de 2500 dolares al año, cantidad que hoy no alcanzaría a comprar uno sólo de la mayoría de productos del catálogo de la casa. Pero esto es sacar las cosas de contexto, pues la economía y el valor del dinero eran por aquel entonces muy distintos a como son ahora. Además, en ese momento, Orville era un proyecto de empresario, sin dinero.
Se dice, también, que Orville Gibson fue poco a poco apartado del control de la empresa. Es posible, porque Orville no era un administrador, sino un inventor, y cuando se habla de una empresa, los números mandan. Es posible que hubiera roces o fricciones en aspectos relativos a la calidad de materiales o abaratamiento de los medios de producción, cumplimiento de objetivos, etc.
Lo más probable es que realmente fuera el propio Gibson el que renegara de la marcha de las cosas, decepcionado con 1os resultados de la producción en serie, y preocupado con la integridad de sus concepciones e ideas originales.
Es en esta época cuando comienzan a incrementarse sus problemas psicológicos, dejando en manos de sus socios la empresa, incluyendo lo que hoy denominaríamos investigación y desarrollo. Hay que tener en cuenta además, que ya por esas fechas la fábrica contrataba diseñadores. Por eso, Orville, sin problemas económicos gracias a su contrato, pero con graves problemas de salud, decidiera abandonar el ejercicio empresarial y ya no participó en la evolución dela empresa.
Las hospitalizaciones se incrementaron a partir de 1909, y finalmente se instaló en Ogdensburg, en el estado Nueva York, donde murió el día 21 de agosto de 1918.
En esa fecha (al final de la primera guerra mundial), la empresa Gibson ya se había convertido en una poderosa compañía. Aprovechando la moda de la mandolina, quizá el producto estrella de la fábrica por entonces, la dirección de la empresa había sabido imponer los modelos magníficamente diseñados por Orville Gibson.
A lo largo de su historia y hasta bien entrado el siglo XX, la casa Gibson mantendrá cierta fidelidad al espíritu de su fundador, al menos en el espíritu creativo, contribuyendo de modo fundamental a establecer la concepción de la guitarra moderna.


Existen otros pioneros, ya tendremos tiempo y ocasión para hablar de ellos.

VálvulaVálvula



3. Intentos de amplificar el sonido

La búsqueda del volumen se intensificó durante los 1920 con la llegada de la música de las big bands y la radio comercial y del auge de la industria de grabación. Hacia el final de la década, la era de la big band estaba en plena actividad, pero la guitarra pertenecía a la sección del ritmo y no podría ser oída en clubes, bares, o en repletos y ruidosos salones de baile. Desde que las grabaciones se hacían directamente a discos de fonógrafo, utilizando un cuerno acústico de grabación o un único micrófono eléctrico para toda la banda, no había manera de aumentar el sonido de guitarra en el estudio.

Eddie
Alrededor de 1925 el fabricante de banjos y guitarras John Dopyera propuso una alternativia distinta de la electrificación. Tomando prestada la idea del banjo, diseñó una guitarra con cuerpo de metal y le puso en la tapa unos conos resonadores. Al contrario que las más primitivas guitarras acústicas, el sonido era creado por las vibraciones de los conos del resonador, no en el cuerpo. Las guitarras resonadoras producían un tono fuerte y estridente que se hizo popular gracias a algunos guitarristas de blues, pero era inapropiado para muchos otros tipos de música.

Otra solución fue la de utilizar cuerdas de acero en vez de las tradicionales de tripa. La guitarra se tuvo que alterar para resistir estructuralmente la tensión aumentada de las cuerdas de metal, y en muchos casos esto significó hacer cuerpos más grande con más refuerzos internos y mástiles más fuertes. C. F. Martin llegó a ser conocida en la década de los 30 por su Dreadnought, una guitarra acústica de tapa plana (flat-top) grande de cuerdas de acero que fue muy imitada por otros fabricantes, incluso por Gibson.
Los apaños mecánicos como la creación de la guitarra resonadora o el uso de cuerdas de acero ayudaron, pero sólo hasta cierto punto. Así que los guitarristas comenzaron a buscar las posibilidades que ofrecía el nuevo campo de la amplificación electrónica, que se había hecho posible por los recientes avances en válvulas electrónicas. La válvula se utilizaba sobre todo para las radios y fue desarrollada en la industria tecnológica militar. Poner simplemente un micrófono delante de la guitarra funcionaría para un solo o para un grupo pequeño, y este método es todavía común entre los cantautores. Pero en una banda grande, el micrófono amplificaría el resto de la banda casi tanto como la guitarra. Lo que necesitaban los guitarristas era una manera de separar y aumentar el sonido de la guitarra exclusivamente, de forma aislada con respecto al resto de la banda.

pastilla

4 LLOYD LOAR Y LA PASTILLA ELECTROMAGNÉTICA



Los fabricantes de guitarras y los guitarristas empezaron a experimentar con fonocaptores eléctricos, que a partir de ahora llamaremos “pastillas”. En guitarras eléctricas actuales, una pastilla típica consiste en una barra de imán al que se enrolla un hilo de cobre creando una bobina. Las terminaciones del hilo son conectadas a un cable y este a un amplificador. Cuando una cuerda de metal vibra junto a la pastilla, perturba el campo magnetico de la bobina de la pastilla y esta responde por analogia generando una corriente electrica cuya onda coincide con la longitud y amplitud de onda de la vibracion de la cuerda. La longitud y la amplitud de onda determina que nota suena si es un La o un Do, etc.
Esa señal es aumentada por el amplificador y entonces pasa al altavoz que al vibrar es el encargado de crear ondas sonoras.
En vez de un solo imán grande, una pastilla puede contener una serie de imanes, a veces uno para cada cuerda, pero generalmente con una única bobina de cobre.
Las primeros pastillas de guitarra eran mucho menos refinadas. Un ingeniero de Gibson llamado Lloyd Loar, que también era músico, y cuya formidable influencia para el desarrollo de la guitarra nunca ha sido suficientemente ponderada, desarrolló una pastilla ya en 1923, pero la fábrica Gibson, que ya no contaba con Orville, no estaba interesada en producir instrumentos eléctricos, así que nunca introdujo la invención de Loar en el mercado. Lo cierto es que incluso si la hubiera introducido, la tecnología necesaria para amplificar la señal y reproducirla a través altavoces estaba todavía lejos de ser comercial.
La pastilla de Loar no era electromagnética en el sentido moderno. En vez de eso, utilizaba las vibraciones físicas de instrumento, tal como eran transmitidas a través del puente, para hacer vibrar un diafragma estirado sobre la pastilla, creando así una señal eléctrica. La primera guitarra eléctrica comercialmente anunciada, ofrecida por la compañía de Stromberg-Voisinet de Chicago en 1929, utilizó una pastilla semejante conectada a la caja de resonancia. Ambos sistemas tuvieron problemas para crear una señal suficientemente fuerte. Despedido por desavenencias con la empresa (a pesar de haber dado a Gibson algunas de sus más importantes innovaciones), en 1933 Loar empezó a comercializar guitarras eléctricas, mandolinas, y teclados bajo la marca Vivi-Tone, pero encontraron a pocos compradores y Loar volvió a dedicarse a la música.
Pastilla
Volviendo a las pastillas, cualquier estudio medianamente serio sobre ellas justificaría una auténtica enciclopedia. Permítasenos decir aquí que con el tiempo se han desarrollado principalmente 2 tipos de pastillas magnéticas: Las de bobinado simple, típicas de los diseños originales de guitarras como la stratocaster y la telecaster; y las de doble bobinado, llamadas en inglés "humbuckers" (literalmente "eliminadoras de hum", zumbido en inglés). Hay otros tipos de pastillas, sobre los que no nos extendemos para no ocupar un lugar y un tiempo que aquí no nos sobra.


5 LES PAUL (Lester Polfus), un guitarrista inventor.



El guitarrista Les Paul empezó a experimentar también con la amplificación eléctrica en 1929. Todavía en su más tierna juventud, tuvo la ocurrencia de meter el fonocaptor de un fonógrafo en su guitarra acústica, deslizando una boquilla del teléfono bajo las cuerdas, y cableándolo a la radio de sus padres, que utilizaba como un amplificador. El experimento no tuvo éxito inmediato. Entre otras cosas, un sonido “convencional” de guitarra se caracteriza porque la resonancia producida por el cuerpo es oída desde el exterior, mientras que amplificando las vibraciones (es decir “oyéndolas”) directamente bajo las cuerdas, daba lugar a una acústica defectuosa. Por tanto aquello sonaría a cualquier cosa, pero no a una guitarra. Con eso y con todo, esa idea inspiró a Les Paul a embarcarse en una carrera de músico e ingeniero durante el resto de su vida, que por cierto aún no ha terminado. Les Paul fue un pionero en la grabación multipista y técnicas de sonido, y desarrolló muchos dispositivos y métodos de ampliar las capacidades eléctricas de guitarra y revolucionar la industria de grabación.


Rickenbacker frying pan


6 RICKENBACKER: LA SARTÉN




Como decíamos al principio, tratar de nombrar un solo inventor como el primero que construyó una guitarra eléctrica moderna sería inútil, lo que sí podemos decir es que el mérito de haber convertido la tecnología viable comercialmente es de la Corporación Internacional Rickenbacker (originalmente Ro-Pat-In Corporation y después Electro String Instrument Corporation). La compañía había sido fundada por George Beauchamp y Adolph Rickenbacker, un primo lejano del as de la aviación militar de la primera Guerra mundial Eddie Rickenbacker). El nombre de Adolph era originalmente Rickenbacher, nombre que se utilizó en las primeras guitarras de la compañía.
Pastilla sartén
Pastilla de herradura ("Sartén" de Rickenbacker)
 A finales de 1931 Beauchamp construyó una pastilla electromagnética colocando un par de imanes con forma ovalada, que envolvían las cuerdas, como si fuera una herradura. La bobina se colocó dentro del óvalo también, debajo de las cuerdas. Al no depender del contacto físico con el cuerpo vibrante de guitarra, esta pastilla tenía un sonido mucho más limpio y una señal más fuerte que los modelos anteriores.
La pastilla de herradura se introdujo en el mercado en una guitarra hueca tipo lapsteel apodada la Sartén porque la zona donde se toca consistía en un disco redondo y pequeño. La “Sartén” (denominada oficialmente “Electro Hawaiian”) era la primera guitarra eléctrica comercialmente exitosa.

Las primeras versiones de guitarra eléctrica comercializadas eran hawaianas, o steels. La guitarra hawaiana de regazo (lapsteel), introducida en los EEUU alrededor de 1900, se distingue de la guitarra española estándar en que se toca horizontalmente, en un soporte, o en el regazo de intérprete, y cuenta con una barrita de acero que se desliza por el diapasón creando un efecto de glisando. La facilidad de aprendizaje de la guitarra hawaiana la hizo popular entre usuarios y profesores. Su efecto de “deslizar” el sonido entre notas fue muy aceptado entre músicos de country y blues y por supuesto, hawaianos, que empezaron a usar estas “guitarras”. La guitarra hawaiana tuvo su auge especialmente en la música norteamericana en los 1920 y la década de los 30.
Beauchamp patentó su primera aplicación de la Sartén en 1932, poco antes de empezar la producción comercial. Una segunda patente se presentó con una aplicación muy revisada en 1934, pero tuvo problemas. Aunque la Sartén ya estuviera en el mercado, dos inspectores de patentes preguntaron si el instrumento servía realmente par algo. Para demostrar que sí, Rickenbacker mandó a varios guitarristas, inclusive el astro de música hawaiana muy conocido Hoopii, para realizar lo que hoy llamaríamos un “clinic” para los inspectores en la oficina de patentes en Washington, D.C. La patente finalmente se otorgó en 1937. Pero para entonces, otros inventores habían desarrollado y habían vendido sus propias guitarras eléctricas.


Gibson ES-150

7 GIBSON: LA ES-150 (1.936)



La Gibson ES-150 (E = Eléctrica y S = Spanish), introducida en 1936, fue la primera guitarra eléctrica estilo “española” en lograr éxito comercial, con la mayor parte de sus ventas dirigidas a músicos profesionales. Su pastilla parecía mucho más elegante que la versión voluminosa de la herradura de Rickenbacker. En vez de envolverse alrededor de las cuerdas, esta pastilla de barra tenía dos imanes largos montados debajo de la cara de guitarra, saliendo sólo una bobina pequeña de metal visible bajo las cuerdas.
A finales de la década de los 30, la amplificación electrónica se estableció firmemente como la mejor manera de hacer una guitarra más potente, a pesar de algunas aprensiones y cautelas entre los músicos más conservadores y tradicionales. Los detractores se quejaban de que no producían un tono puro o auténtico, y realmente tenían razón: Evitar la resonancia creada por el cuerpo hueco significaba alterar el timbre tradicional del instrumento. Pero los músicos defendían el sonido eléctrico más potente, que permitía a la guitarra competir con otros instrumentos en actuaciones de grupo, estaban defendiendo su trabajo a costa de mantener las cualidades de la guitarra. En vez de tratar de replicar el calor y el brillo de una guitarra acústica, los músicos y los ingenieros anduvieron trasteando sus equipos y acabaron creando un tipo completamente nuevo de sonido.
El músico del jazz Charlie Christian es conocido generalmente por introducir el solo eléctrico de guitarra. En 1939 se unió a la banda de Benny Goodman y empezó a ponerse al frente de la banda y a realizar pasajes largos y complicados que imitaron el estilo de los instrumentos de viento.
 Él explicaba, «los guitarristas tenían necesidad de un “héroe”, alguien que explique al mundo que un guitarrista es algo más que un robot que usa un artilugio para conseguir que funcione la sección de ritmo». Por eso, el papel de Christian no sólo ayudó a popularizar la guitarra eléctrica entre músicos y el público, sino que fijó el papel que la guitarra tiene en la actualidad. La guitarra ya no es un instrumento más de la orquesta, sino que es un instrumento típicamente "solista".
  La asociación de Christian con la Gibson E-150, llevó a su pastilla a ser apodada la “pastilla Charlie Christian”, y ese modelo de guitarra, aunque con sus lógicas limitaciones, sigue siendo usado hoy día, con el nombre de este músico.
 

8 EL INVENTO DE LA GUITARRA SÓLIDA



Incluso con sus beneficios, la nueva tecnología traía problemas. La reverberación de sonido producida a través del cuerpo hueco de instrumento, que era responsable del precioso timbre de la guitarra cuando se tocaba “en acústico”, causaba distorsión, “overtones”, y retroalimentación (feedback) cuando se combinaba con pastillas electromagnéticas. Pero cuando la guitarra eléctrica desarrolló sus propias cualidades sonoras y su propio estilo de interpretación, los músicos y los fabricantes se dieron cuenta de que se debían diseñar la guitarra eléctrica pensando en la amplificación y partiendo de cero. Esto llevó a unos pocos innovadores a pensar en reemplazar el cuerpo hueco con uno sólido.
Algunos expertos argumentan que la Electro Spanish de Rickenbacker, introducida en 1935, era la primera guitarra eléctrica “spanish style” de cuerpo sólido, aunque no tuviera realmente un cuerpo sólido. Sus partes eran huecas, pero únicamente en aras de reducir peso. En el diseño y en la interpretación, funcionaba como una guitarra de cuerpo sólido, eliminando virtualmente el feedback que tanto molestaba en las primeras guitarras de cuerpo hueco. Estaba hecha de baquelita, el primer plástico sintético, que, a causa de su peso, resuena menos rápidamente que la madera. Las Electro Spanish tenían las cubiertas de la cavidad de acero inoxidable para esconder las partes huecas de la guitarra, un mástil separable, y pastillas de herradura. Como la baquelita es muy pesada, era más pequeña que otras guitarras de la época, y debe de haber sido difícil de tocar.
Sin embargo, como la Electro Spanish de Rickenbacker no se diseñó intencionadamente como una guitarra de cuerpo sólido, el mérito de inventar el cuerpo sólido va a otros, inclusive a Les Paul. En 1941 hizo una guitarra del cuerpo sólido que él denominó “el Tronco” (The Log), conectando un mástil de guitarra de Gibson a un tronco de pino cuadrado, completándolo con unas cuerdas y dos pastillas caseras. Luego cortó un cuerpo de guitarra tradicional en dos y pegó los dos trozos a cada lado del tronco para hacerlo parecer algo más convencional.
Tronco
Tronco (Log) de Les Paul
Entonces alrededor de 1947 Paul Bigsby, un mecánico de Los Angeles, formó equipo con el cantante de Country y guitarrista Merle Travis para diseñar una guitarra eléctrica de cuerpo sólido que ya se parecía más a lo que conocemos hoy como guitarra eléctrica. Bigsby desarrolló también una palanca de vibrato, también conocida como trémolo, (incorrectamente). La palanca de vibrato alteraba el tono de las notas cambiando la tensión en las cuerdas cuando se movía hacia arriba y hacia abajo.
Bigsby-Travis
La Guitarra Bigsby-Travis

9 LEO FENDER, LA BROADCASTER Y EL PRECISION BASS


Pero fue Leo Fender el primero en producir de forma masiva y vender con éxito una guitarra “española” de cuerpo sólido. Se adelantaba así a Rickenbacker y a las ideas de Les Paul.
Su Fender Broadcaster, construida con toda sencillez en 1950 (luego denominada Telecaster en 1952 como el resultado de un conflicto en relación al registro de la marca, con la firma Gretsch), fue la primera guitarra eléctrica de cuerpo sólido considerada objeto de consumo.
La broadcaster/telecaster, con su mástil atornillado, fue inicialmente objeto de cachondeo por parte de sus competidores por ser demasiado sencilla y carecer de valor artesanal. En Gibson, la apodaban “guitarra de tablón”. Mas todo acerca de su diseño patentado y práctico era ideal para la producción en cantidades grandes. La Broadcaster/Telecaster tuvo un éxito inmediato, animando a otros fabricantes de guitarras para seguir el liderazgo de Fender.
Hay alguna discusión sobre si el diseño de la Broadcaster se adaptó (o robó, dependiendo del punto de vista) del diseño de a guitarra de Bigsby/Travis. Sabemos que Leo Fender estaba ya familiarizado con el concepto de construcción del cuerpo sólido, desde que había hecho guitarras lapsteel a partir de tablones sólidos de madera en la década de los 30 y la década de los 40. En todo caso, Fender fue quien hizo la guitarra eléctrica de cuerpo sólido lo bastante barata para el público. La gente le llamó “el Henry Ford de la Guitarra Eléctrica”.
Fender revolucionó el mundo de la música otra vez con su bajo Precision de 1951. Aunque ya hubiera habido bajos eléctricos para tocar de pie, el “Precision bass” fue el primer modelo comercialmente exitoso para ser tocado como una guitarra. (Paul Tutmarc, de Seattle, había construido guitarras eléctricas, inclusive bajos, empezando a mediados de los 30 y vendiéndolos a través de compañía, Audio-vox Manufacturing, pero nunca fueron utilizados extensamente.) El Fender Precision tenía trastes como una guitarra, lo que facilitaba a los intérpretes golpear una nota exacta, de ahí el nombre “Precision”.
No sólo era el Precision más barato y más fácil de aprender que un contrabajo, sino también mucho más portátil, lo que ayudó a que se convirtiera en un elemento constante en toda banda de rock. Algunos historiadores sugieren que géneros enteros de música, tal como el reggae y el funk, no podrían existir sin el bajo eléctrico. Y es cierto.

10 LA GIBSON LES PAUL




En 1952 Gibson llegó a ser el primer y más grande competidor de Fender en el mercado del cuerpo sólido. La Gibson Les Paul fue creada en respuesta directa al éxito del modelo de Broadcaster/Telecaster de Fender. La historia de su diseño es causa constante de polémicas. Se dice que fue diseñada por Les Paul, pero si observamos el "tronco" y lo comparamos con el modelo de la guitarra “Les Paul”, hay que tener muchísima inventiva e imaginación para encontrar alguna semejanza. También hay quien dice que el diseñador fue Ted McCarty, y de hecho puede considerarse la opinión más aceptada, aunque habría que preguntarse cómo es posible que un empleado contratado por Maurice Berlin (Presidente de Gibson), como experto en marketing tuviera tan agudos conocimientos sobre el diseño de un instrumento musical tan perfecto. Ted McCarty llegó a se Presidente de Gibson en la época de oro de la empresa, por lo que es muy posible –yo diría que casi seguro- que desde esa posición se llevar atodos los méritos: Dejaremos ahí la polémica, lo cierto es que Les Paul era un conocido guitarrista que animaba a las tropas estadounidenses durante la II Guerra Mundial, luego convertido en estrella televisiva junto a la guapa Mary Ford, y ello llevó a Gibson a contratarle a principios de los 50. También es cierto que Les Paul fue consultado por los ingenieros de Gibson para cada cosa del diseño. Finalmente su guitarra salió a la luz con un acabado sólido. El más conocido es el dorado o Goldtop, que se pensó en parte para ocultar a los competidores que la guitarra tenía una tapa de arce en un cuerpo sólido de caoba. Según los historiadores de la compañía, la idea de utilizar dos clases de madera pretendía equilibrar el ataque brillante de arce con el calor y riqueza de caoba.
Después que su introducción, la Gibson Les Paul atravesó una variedad de modificaciones que culminaron en 1958 en la estándar todavía hoy adorada, con su acabado sunburst y pastillas de doble bobinado nuevamente perfeccionadas. La pastilla de humbucking transmite menos interferencias, ruidos de fondo y zumbidos, producidos pro el equipo eléctrico, que puede ser un problema especialmente molesto durante las sesiones de grabación. Recorta también algunas altas frencuencias, dando un sonido más tibio y con menos ataque, lo que puede ser deseable o indeseable, dependiendo de la música y del artista. Sea lo que fuere, Seth Lover, el ingeniero de Gibson a quien se atribuye la invención de la pastilla humbucker (aunque el principio de cancelación de ruido mediante dos bobinas conectadas entre sí fuera de fase ya se aplicaba a los micrófonos, creó un sonido, y este sonido creó el rock duro y todas sus celebradas secuelas.


Fender Stratocaster


11 LA FENDER STRATOCASTER



Fender respondió al éxito de la Gibson Goldtop introduciendo la Stratocaster en 1954.
Este modelo puede ser la guitarra más influyente eléctrica jamás producida. Es identificada fácilmente por su diseño de doble cutaway y sus tres pastillas. Las guitarras construidas antes sólo tenían una o dos pastillas (con alguna excpeción). Dado que las cuerdas vibran de forma diferente en puntos diferentes por su longitud, cada pastilla tiene su propio carácter, y pueden ser combinados en varias maneras, en o fuera de fase, para crear numerosos efectos.
La pala de la Stratocaster simulaba la cabeza de un violín vista de perfil, rememorando tendencias estilísticas que ya se habían visto en guitarras del siglo XIX, y salvo el modelo Bigsby/travis, habría que remontarse a diseños decimonónicos para encontrar una guitarra con las seis clavijas en línea. La stratocaster también llevaba el sistema de vibrato patentado por Leo Fender, una unidad de vibrato combinada astutamente con el puente.
En las manos de Buddy Holly y otros, la Fender Stratocaster llegó a ser un icono norteamericano, como la motocicleta Harley-Davidson. Esto hay que admitirlo, pues la mayoría de las innovaciones, por mínimas que fueran, que han afectado a la guitarra eléctrica han sucedido en los EEUU, lo que puede explicar, por lo menos en parte, por qué el Rock&Roll se inventó y prosperó allí.
La Stratocaster tenía ciertas ventajas respecto del modelo de la competencia, básicamente la Les Paul: era más barata, pesaba menos y, lo que es más importante, los amplificadores entregaban mucho mejor el sonido, de forma limpia  y nítida. Por aquel entonces el overdrive y la distorsión eran fenómenos absolutamente indeseados y cualquier Gibson Les Paul, con sus pastillas de doble bobinado, "enguarraba" mucho más el sonido del ampli que una stratocaster.
La efervescencia cultural que a finales de los 50 se estaba produciendo en el Reino Unido, con una juventud ansiosa de superar los rigores de la postguerra, pronto fue un caldo de cultivo para la reinterpretación del rock&Roll a cargo de los británicos, y la Stratocaster adquirió un impulso fundamental gracias a grupos como The Shadows, con su guitarra solista Hank Marvin haciendo los honores a una Strato.
La Strato tuvo posteriormente un nuevo impulso con la llegada de Hendrix a Gran Bretaña, y tres de los más grandes guitarristas de todos los tiempos (Richie Blackmore, Eric Clapton y Jeff Beck) se rindieron al sonido cristalino y percusivo y al ataque brutal de la strato, ahora en manos de un genio de color, venido del otro lado del océano. Blackmore, Clapton y Beck, jamás abandonarán la strato en el resto de su carrera.
La producción de la Strato ha sido objeto de excelentes y cuidadosos estudios, catalogándose según las épocas de construcción. Los modelos más antiguos alcanzan precios astronómicos en el mercado vintage. Hasta el año 1959-60 los diapasones eran de arce. En esos años se incorporó exclusivamente el diapasón de palorrosa. Cabe resaltar la llamada serie "L" (1961-1965), periodo en el que se construyeron excelentes fenders que se caracterizaban, entre otras cosas,  porque su número de serie comenzaba por una "L", quizá por un error en la interpretación de lo que debía ser un "1".
En el año 1965 la gigante CBS adquirió por 13 millones de dólares la empresa a Leo Fender, que continuó como asesor unos años, hasta que, cansado de la progresiva pérdida de calidad de los instrumentos abandonó definitivamente la casa que él mismo había fundado. Posteriormente, transcurrido el pacto de exclusiva, creó sucesivas empresas (Musicman, G&L), hasta que falleció "con las botas puestas" a principios de los años 90, no sin antes crear otros excelentes modelos, como la Legacy (la reinvención de la Strato) o la Asat ("As A Telecaster"), plenamente vigentes ho en día, aunque no están adornadas de la industria del marketing de Fender.

12 LAS OTRAS MARCAS EN LOS 50 Y 60

Fender y Gibson no eran las únicas compañías que hacían guitarras eléctricas de cuerpo sólido, pero eran las pioneras, y sus instrumentos son muy buscados en el mercado vintage. Entre sus principales competidores se pueden incluir a Rickenbacker y Gretsch, aunque el último sea mejor conocido por sus guitarras de caja, que empezaron a ser apreciadas por sus cualidades tonales después de que los ingenieros aprendieron a controlar los problemas de feedback.
En 1964 Rickenbacker introdujo su modelo 360-12, la primera guitarra eléctrica comercialmente significativa de 12 cuerdas, que fue popularizada por George Harrison en la película de The Beatles“Qué noche la de aquel día” (1964). Cuando Jim (luego Roger) McGuinn vio la película, fue directamente a la tienda y se compró un Rickenbacker de 12 cuerdas, que pronto daría al grupo de McGuinn, The Byrds, su reconocible sonido cantarín que a muchos nos encandila.
Además de estos dos gigantes, exiten otras marcas que en aquellos primeros años intentaron emular a los pioneros citados, sin conseguirlo. Estamos hablando de firmas como Mosrite, Guild, Vox, Epiphone o incluso Martin.

13 LOS NUEVOS DISEÑOS



Como el carácter sonoro de un cuerpo sólido eléctrico no depende de su forma, los fabricantes podrían experimentar con una gran variedad de diseños imaginativos. La Stratocaster era un diseño modernista acorde con la era espacial que entonces comenzaba sobre el que el gobierno yankee y el país entero se volcaba, aunque hoy es un obsleto diseño de hace 70 años. La Gibson Flying-V era el primer diseño audaz de la firma. Se introdujo en 1958 como parte de una línea modernista de guitarras, junto con la Explorer, angular y asimétrica. Estos diseños resultaron demasiado atrevidos para el mercado y pronto se dejaron de fabricar. A finales de la década del sesenta, sin embargo, los prestigiosos músicos Albert King y Jimi Hendrix (al que la revista Rolling Stones denominó al guitarrista más grande de todos los tiempos) ayudaron a revivir la popularidad de la Flying-V, alentando a los fabricantes de guitarra a desarrollar otras formas más aventureras y atrevidas.


14 EL PAPEL DE LA GUITARRA EN LOS GÉNEROS MUSICALES


Mientras la guitarra eléctrica servía para inventar el Rock&Roll, ¿qué ocurría en el género de música donde que había empezado todo? En el jazz la guitarra había perdido su papel como un instrumento de ritmo con el ocaso de las big bands en los años cincuenta. Como un instrumento “solo”, la guitarra eléctrica lucha todavía por liberarse de sus asociaciones con la fusión y con el smooth jazz. Esos géneros tienen a sus seguidores, por supuesto. Y con virtuosos como George Benson y Pat Metheny, la guitarra de jazz está todavía viva y haciendo tnto por el Jazz como los demás instrumentos. Mas si no hubiera existido la guitarra eléctrica, el jazz sonaría hoy practicamente igual, mientras que el Rock&Roll, simplemente no existiría, como tampoco existirían todas las secuelas del Rock&Roll.
En cuanto al blues, la guitarra eléctrica revitalizó el género, pues su flexibilidad dio a músicos nuevas maneras de expresar la emoción bluesera, el feeling. A principios de la década de los 40, un estilo nuevo y suburbano del blues, nacido en Chicago, fue construido enteramente a partir del sonido amplificado. Bluesmen como Muddy Watters y el gran T-Bone Walker (que ha sido llamado el Padre del Blues Eléctrico) tomó también la guitarra amplificada y, junto con Charlie Christian, inspiró a una generación nueva de artistas, liderada por el conocidísimo B. B. King.
Durante los 50, la música basada en el blues que se había desviado demasiado lejos de sus raíces, llegó a ser conocida como “Rithm&Blues”, un término que era tan indefinido como lo es hoy. Finalmente, por supuesto, en las palabras de Muddy Watters, “El blues dio la luz a un bebé, y le denominaron el “Rock&Roll”. Los primeros rockeros seguidores de la noción entendieron que el bebé debía parecerse a su padre, así que idolatraron y a menudo imitaron a los grandes bluesmen. El blues siguió siendo una obsesión para la mayoría de los rockeros de los años setenta, y cuando el cazatalentos Danny Fields escuchó por primera vez a losl Ramones en CBGB en 1974, quedó impresionado por haber encontrado por primera vez una música que era “toda Rock y nada Blues”, principalmente porque, como la mayoría de las bandas punk, los Ramones no eran lo suficientemente buenos como para tocar Blues decentemente.
La demostración más poderosa del papel eléctrico de guitarra como un símbolo sociopolítico vino en el 1965 Newport Folk Festival, cuando Bob Dylan, un innovador incansable en el lenguaje Folk y Blues y un “cantante protesta” de valores sólidamente basados en la libertad, conectó una guitarra eléctrica entre las protestas de la audiencia. Era toda una traición, que el joven genio que podría haber dirigido una generación nueva de fans a lo más alto de la música folklórica norteamericana, estuviera prostituyéndose para dar gusto a los adolescentes amantes de Rock&Roll. Más que eso, sin embargo, el acto de Dylan de enchufarse simbolizó la fusión de la izquierda política con la contracultura. Los senderos divergente que tomaba la música de Dylan no era lo que enfadaba a los fans; era la guitarra eléctrica. Dylan podría haber sido tan experimental como quisiera, y todo habría ido muy bien si no se hubiera enchufado.

Esquema de efectos


15 LA EVOLUCIÓN DEL SONIDO DE LA GUITARRA


¿Qué es lo que da a la guitarra eléctrica tal fuerza? Dada la diversidad de géneros y tendencias para las que se usa, la cualidad más importante de la guitarra eléctrica puede ser su flexibilidad o versatilidad. Una vez que los guitarristas se acostumbraron a cambiar el sonido utilizando los botones de volumen y tono y la palanca de vibrato, comenzaron a buscar aún más. A principios de la década de los 60 la reverberación artificial creó el “surf-style” distintivo el sonido instrumental de The Ventures y, en Gran Bretaña, The Shadows. Los productores aprendieron que tanto el feedback como las interferencia podrían ser sus amigos, desarrollando circuitos y dispositivos que permitieron el fuzz, el eco (o delay), wah-wah, la compresión, y un montón de efectos que podrían ser invocados a gusto del intérprete.


Quizá lo más llamativo es que un efecto secundario e indeseado de la amplificación a válvulas cuando se toca a volúmenes altos, como fue la saturación (overdrive o distorsión), paso de ser un problema a evitar, a convertirse en un sonido característico creador de un sinnúmero de generos musicales, a partir de lo que se conoce genéricamente como rock. Ese efecto se generaba con más potencia cuando se usaban guitarras dotadas con pastillas de doble bobinado o humbuckers. De ahí que la Gibson Les Paul, un modelo que se había dejado de fabricar a principios de los 60 por el empuje de las guitarras Fender (caraterísticas por el uso de pastillas single, más limpias y menos empastadas), volvió a ser un instrumento deseado y buscado. Guitarristas como Eric Clapton tuvieron gran responsabilidad en ello. La endogamia existente entre los músicos de la época, sobre todo en Gran Bretaña, llevó a que la adopción de las guitarras con dichas pastillas para hacer música creara una tendencia más rockera, con grupos como Cream, The Beatles y casi inmediatamente The Rolling Stones abandonaran el pop sesentero para preparar el camino a grupos como Led Zeppelin y fundar los cimientos de géneros y tendencias como el rock duro, el Glam, etc.
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Es curioso pensar como otra vez, el mero intento de solucionar un problema creó un sonido y una cultura. Las humbuckers intentaban cancelar las interferencias de las pastillas de bobinado simple o “singles”, y su sonido nasal, comprimido y empastado pasó de ser un mal menor a la primera piedra de toda una civilización.
De ahí a los modernos sistemas de procesamiento de sonido puede haber mucha distancia tecnológica, pero el concepto, su esencia y razón de ser, apenas han variado.


Hendrix

16 LA MAYORÍA DE EDAD



Uno de los maestros más influyentes del sonido manipulado en la década de los 60 era Jimi Hendrix, cuya influencia permanece intacta después de cuatro décadas. Con sus espectaculares bendings, el uso de la palanca de vibrato, el uso y abuso del fuzz, tocar cerca del ampli para conseguir un feedback brutal, Hendrix logró los efectos hoy incorporados plenamente a la forma de tocar de muchas clases de guitarristas.
“A veces salto sobre la guitarra. A veces machaco las cuerdas contra los trastes. Cuanto más las machaco, más grita. A veces la froto contra el amplificador. A veces toco la guitarra con los dientes, o con el codo. No puedo recordar todo lo que le hago”. J. Hendrix.

Como comentaremos en el siguiente capítulo En los años setenta y ochenta la calidad de fabricación de las guitarras descendió hasta llegar a límites inaceptables. Tras un proceso que ya se había iniciado a mediados de los años 60, coincidiendo con la compra por CBS de la fábrica a Leo Fender, y el abandono de Ted McCarty al frente de Gibson para dedicarse a fabricar los puentes Bigsby, 20 años después Fender y Gibson tocaron fondo, pasando la primera su producción a Japón. Esto llevó a los guitarristas a buscar en los luthieres locales la recreación de los diseños clásicos, naciendo firmas como PRS, Anderson, Suhr, etc.
En esa época los guitarristas de rock siguieron experimentando. Un género acentuó los “power chords”, los solos chillones, y el volumen brutal. Vino a ser conocido como “Heavy Metal”. Eddie Van Halen, de la banda “Van Halen”, experimentaba con proezas como “dive-bombing” que es usar de la palanca de vibrato no para hacer vibrar las cuerdas, sino para destensarlas completamente y bajar o subir dos octavas en fracciones de segundo. Eddie también empezó a utilizar la palanca de vibrato para bajar todavía más la cuerda de Mi grave (6ª). Hendrix ya lo había hecho, pero lo que conseguía realmente era desafinar la guitarra. Sin embargo, por la década de los 80 el inventor Floyd Rose había mejorado el sistema de vibrato de la guitarra de cuerpo sólido, haciendo posible “bombardear en picado” (dive-bombing) repetidas veces sin que se perdiera la afinación El sistema Floy Rose es hoy todo un icono del heavy metal.
Los guitarristas consideraron cada vez más sus instrumentos como símbolos personalizados de su propia identidad. Eddie Van Halen decoraba la suya con cinta aislante de colores, mientras Prínce tenía guitarras de todas las formas y calibres creadas especialmente para sus teatrales actuaciones. Otros guitarristas han llevado sus personalizaciones a límites más insospechados todavía.
Las marcas han seguido el mismo camino, llegando a acuerdos con los guitarristas famosos y comercializando las guitarras diseñadas por ellos como guitarras “signature”. Claro que a veces el diseño del artista es más aparente que otra cosa, y cuando el artista realmente diseña algo interesante, suele ser caro, por lo que las marcas comercializan versiones más estéticas que otra cosa.
La mayoría de edad de la guitarra eléctrica puede entenderse desde los siguientes acontecimientos:
  1. El cierre de un ciclo claramente diferenciado (años 50, 60 y 70), en el que la guitarra se convierte en un instrumento sin el que es imposible entender la música moderna.
  2. La generalización de su uso en prácticamente todas las manifestaciones de la música popular.
  3. El creciente desarrollo de una literatura acerca del instrumento: estudios, libros, artículos en prensa y revistas especializadas cuyo único objeto es lña guitarra eléctrica
  4. La sobrevaloración de las guitarras primitivas y el consiguiente nacimiento del mercado "vintage".
  5. La superación de las viejas estructuras industriales y comerciales y la enorme importancia de técnicas de marketing sólo ensayadas con anterioridad: el endorsing, la explotación de la imagen del "guitar hero",  las guitarras signature, el nacimiento de las "Custom shops" etc.

Puede decirse que esta mayoría de edad se alcanza a finales de los 60 (quizá con la figura de Hendrix) y se consolida en los 70. La guitarra es objeto de estudio, investigación y desarrollo, no sólo en cuanto a su fisonomía, sino sobre todo en cuanto al modo de interpretación y de uso de cuantos accesorios la rodean: amplis, efectos, etc. Una auténtica revolución en lo musical.

17 LA GUITARRA HOY




La guitarra eléctrica es muy accesible en términos tanto de coste como de aprendizaje.
Un principiante puede manejar unos pocos acordes después de una lección o dos, y a veces es todo lo que se necesita. Pete Townshend, uno de los guitarristas más influyentes de la historia, sólo se sabía cuatro acordes cuando empezó a tocar profesionalmente junto a Roger Daltrey, que era realmente el guitarrista del grupo.
Curiosamente, no hay demasiadas mujeres que toquen la guitarra eléctrica. Bonnie Raitt, Sheryll Crow, Joan Jett o Jeniffer Batten son conocidas, pero se nos hace difícil llegar a citar diez o incluso a cinco guitarristas femeninas famosas y con talento.
La guitarra eléctrica es un ejemplo principal de la ley de consecuencias involuntarias. Al principio sólo quería ser oída, pero acabó por conquistar la música popular y de paso revolucionar la sociedad. La tecnología musical de la amplificación es ahora puntera, y desde que la mayor parte de la música que oímos es electrificada y es sintetizada, la música sin ella ha llegado a ser la excepción antes que la regla general.
Hoy, ocho décadas después de aparecer en escena, han surgido docenas de nuevas marcas, algunas de las cuales de muy alta calidad. Ocho décadas después, la guitarra eléctrica es tocada y disfrutada mundialmente y ha logrado la posición de icono como un símbolo de la cultura norteamericana, de la misma manera que la guitarra española es un icono de la cultura hispana. Sin embargo, el fenómeno de la globalización no le es ajeno, y en cuanlquier país de raíces hispanas la juventud prefiere usar la guitarra eléctrica como medio de expresión musical antes que los instrumentos autóctonos o tradicionales.
Se hace difícil imaginar que un tema en el que no se escuche una guitarra pueda ser un éxito comercial. Cierto es que en los años 80 la guitarra eléctrica entró en crisis, mientras la música tecno campaba por sus respetos y la proliferación de música electrónica, el uso de sintetizadores, etc., parecían acabar definitivamente con la hegemonía de la guitarra. Pero ni siquiera la era digital ha acabado con ella: nunca se construyeron y vendieron tantas guitarras eléctricas como hoy en día
Este fenómeno se debe en gran parte al abaratamiento de la guitarra eléctrica, que por desgracia es paralelo a la caída en los estándares de construcción. El bache generalizado se produjo en las dos marcas punteras (Fender y Gibson) durante la década de los 70, que como ya hemos dicho en otro lugar produjo incluso el cierre de la factoría Fender en USA y el traslado de la producción a Japón, mientras la empresa, con una nueva dirección, ponía en orden las cuentas. Otras marcas, como Gretsch, simplemente desaparecieron (hasta reanudarse hace relativamente poco tiempo su producción en lejano oriente).
A su vez, en todo esta tendencia, ya superada, tuvo muchísima importancia el nacimiento de grandes industrias, básicamente japonesas, dedicadas a plagiar directamente y sin miramientos, los modelos tradicionales (Cfr. Tokai ), lo que descolocó a las empresas norteamericanas, y no sólo de guitarras. En efecto, marcas como Maxon y después Ibanez y Boss revolucionaron el sector de los pedales de efecto, hasta acabar literalmente con la producción de los efectos presentes en todas aquellas obras maestras de los 60 y la aparición de reediciones.
No todo ha sido negativo en ese proceso. Gracias a la caída libre de las dos grandes, en los años 80 surgieron, aprovechando ese vacío, las llamadas guitarras de boutique. Luthieres como J. Schecter, T. Anderson, J. Suhr, K. Parker o el propio Paul Reed Smith intentaron con éxito revivir el espíritu de los modelos tradicionales, utilizar "lo mejor de los dos mundos", o lanzarse a la búsqueda de nuevos diseños, y hoy en día existen muchas alternativas a los modelos ya legendarios como la Stratocaster, la Telecaster, la Les Paul, etc.
Con el tiempo, aquellas empresas legendarias han vuelto a resurgir y marcas como Rickenbacker o Guild vuelven a estar presentes en las tiendas, si bien es cierto que bajo nuevos propietarios, agrupados en grandes familias o holdings de marcas bajo el auspicio de las grandes casas. A modo de ejemplo, la casa matriz Fender ha adquirido y es propietaria de marcas antológicas como Gretsch, Guild, Charvel o Jackson, del mismo modo que Gibson hiciera primero con Epiphone y luego con Valley Arts, por ejemplo.

18. EL FUTURO






¿Y hacia dónde vamos?.

Es difícil atreverse a profetizar, porque las herramientas utilizadas se crearon para otros fines, y las nuevas tecnología nos sorprenden día a día. La era digital nos ha traído la emulación de amplis y de los efectos antiguos. Cualquier preadolescente tiene en su mano, por lo que cuesta un regalo de navidad, infinitos sonidos legendarios y quizá lo básico se esté olvidando en aras de una falsa sensación de seguridad de que “todo se conoce”.
Ahora se han inventado las guitarras digitales, que incluso Gibson, siempre acusada de no perseverar en la investigación, ha adoptado para su línea de producción. Estas innovaciones colisionan con la carencia de creatividad musical, pues ya desde hace 30 años la industria discográfica acude al fenómeno “revival” como medio de mantener los niveles de beneficios. ¿Hemos dicho industria discográfica?. Hasta el disco está en vías de extinción. Mejor dejar aquí cualquier cábala, pues sólo pensar en la incertidumbre donde nos encontramos produce cierto desasosiego.
Lo cierto es que hay al menos dos líneas de producción, la que intenta revivir diseños y sonidos del pasado y la que intenta seguir indagando y creando nuevos modelos. Y entre medias, cada fabricante intenta seguir produciendo sus creaciones.
Como siempre, es el público quien tiene o tendrá la respuesta, pero hay que admitir que la libertad de decisión está muy condicionada con las campañas publicitarias y el marquetin de las grandes firmas. Así, es muy difícil vencer ciertas rutinas equivocadas basadas en el conocimiento proporcionado por los medios y por las propias fábricas. El fenómeno del “endorsement” y otras técnicas de marqueting consiguen que en el ranking de prestigio muchos puestos no se correspondan con la calidad real de la marca o del instrumento.

CREDITOS:












 
Pastilla Charlie Christian
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